Aislamientos2018-10-25T09:24:12+00:00

No todas las viviendas ni todos los edificios son iguales energéticamente. Factores como su localización geográfica, orientación y materiales de construcción afectan al modo en que la vivienda intercambia calor con el entorno.

El aislamiento térmico en un vivienda consigue aislar el ambiente interior del exterior, impedir que entre el frío en invierno y el calor en verano. Y en un cualquie tipo de edificio el aislamiento térmico de la envolvente, fachadas y cubierta, es fundamental.

Al mismo tiempo el aislamiento térmico sirve también como aislamiento acústico, por lo que al aislar el edificio se apreciarán mucho menos los ruidos del exterior.

La mayor parte de las viviendas de la Comunidad de Madrid carecen de sistemas de aislamiento, o si los tienen éstos son muy básicos. Al realizar la rehabilitación de una vivienda o de un edificio, el el aislamiento puede ser mejorado con poliestireno extrusionado, lana de roca o fibra de vidrio.

La mejora del aislamiento térmico conlleva:

  • Menos pérdidas de frío y calor y por tanto de la energía necesaria para calentar o enfriarla, reduciendo el consumo de energía.
  • Previene la creación de condensaciones, moho y humedades.
  • Se reduce el ruido procedente del exterior, al ser igualmente aislamiento acústico.
  • Aumenta el valor añadido de la vivienda, al mejorar su calidad energética.
  • Se reducen las emisiones, al reducir el consumo energético
Aislamiento térmico
Aislamiento térmico

Los aislamientos se suelen aplicar:

  • Fachadas. Se aplica aislamiento térmico en los muros de la vivienda, ya sea en el exterior de la misma, interior o inyectado en la cámara de aire.

  • Cubierta. Se aplica aislamiento térmico en la cubierta del edificio, siendo recomendable además realizar trabajos de  impermeabilización.
  • Suelos y techos. Recomendable en aquellas situaciones en las que estén en contacto con el exterior o zonas no habitables, como garajes, rampas de acceso, o trasteros.

  • Tabiques interiores. Recomendable en aquellas situaciones en las que estén en contacto con zonas comunes no climatizadas u otras viviendas.

  • Instalaciones y tuberías. En ambientes especialmente fríos es recomendable el aislamiento de instalaciones y tuberías, evitando la pérdidas energéticas durante el funcionamiento de los sistemas de climatización.